novelA
TEA-BAG
HENNING MANKELL
(Tusquets - Buenos Aires)
¿Qué hace un sueco escribiendo sobre África?
¿Con qué derecho alguien que se crió en un pueblo de la nevada Escandinavia puede escribir sobre el Continente Negro, esa tierra tan misteriosa y exótica que mientras más rechaza a los hombres blancos, más parece atraerlos y enamorarlos?
Pocos tienen respuesta a esta pregunta, pero Henning Mankell ha escrito, ya, cinco libros sobre este tema, en su llamada Serie Africana.
Y lo ha hecho muy bien.
Su última novela se llama Tea-Bag. En ella se relata la historia de Jesper Humlin, un poeta sueco que recibe una orden tajante de su editor.
Debe escribir una novela policial, ya que es lo único que, en apariencia, en el mundo literario, logra buenas ventas. Y mientras él intenta resistirse a ese mandato editorial, conoce a Tea-Bag, una joven africana.
La muchacha le relata su viaje en barco y a través de toda Europa, caminando, durante meses, así como su milagroso cruce del Mar Báltico, en un pequeño bote de remos. Más tarde, Jesper se sorprende al escucharle contar la historia del inmigrante de la República Centroafricana que vive hace doce años en un aeropuerto de Italia porque el gobierno decidió que es más barato dejarlo que viva allí, que deportarlo, o darle otro destino.
Oye acerca de los niños negros llevados en caravanas de esclavos a las plantaciones de cacao, en donde trabajan de sol a sol, hasta su muerte, por una comida diaria.
Y se deslumbra al descubrir que a su alrededor, existe otro país.
Una Suecia de inmigrantes africanos y asiáticos.
De gente casi invisible.
Con una realidad dura, aunque llena de oportunidades en ese país de nieve y de hielo que les ofrece todo.
Menos comprensión y respeto.
Y mientras el poeta descubre a la inmigrante, África se manifiesta, suavemente, como escenario.
Siempre África.
Siempre está allí, presente, en esa tierra escandinava blanca de nieves y de sombras largas, la imagen del Continente Negro, el de las esperanzas cortas, contrastándolo todo, con su nostalgia de selvas inmensas, desiertos inabarcables e imperios perdidos.
¿Dónde vive Mankell?
Algunos lo han visto almorzando todos los viernes en un restaurante de París, con vista al río Sena, con su esposa, la hija del famosísimo director de cine Ingmar Bergman.
Un editor bien vinculado, asegura tomar un café cada quince días con él en un discreto bar en el centro de Londres.
Una actriz francesa cuenta que está en Los Ángeles, ayudando a dirigir una serie sobre las novelas de su famoso comisario Wallander.
El escritor parece estar en mil partes y en ninguna, al mismo tiempo?
¿Dónde está Mankell?
En un pequeño bar frente a la playa, en la ciudad de Maputo, en la ex colonia portuguesa de Mozambique, en África, bajo las hojas de unas altas palmeras, el hombre canoso festeja. Está rodeado de un grupo de jóvenes de raza negra que, como él, levantan una copa.
Una muchacha sonríe, con una sonrisa blanca y llena de autentica alegría.
El dueño del bar se acerca, lo palmea y le pregunta:
- ¿Qué estás celebrando con tus alumnos de Teatro, mi amigo?
_ Que hoy cumplo 30 años viviendo en tu país.
- ¿Y cuándo aprenderás a hablar bien el portugués cuando ya lleves 50?
Una brisa mansa, seca y cargada de sal, se lleva las carcajadas del escritor Henning Mankell y de sus amigos.
Lo hace con suavidad, arrastrándolas lejos del mar.
Hacia el África profunda, esa tierra increíble que el magnífico narrador sabe que jamás podrá dejar.
© LA GACETA
Hernán Lanvers